La respuesta corta: lo que molesta son los pinchazos de la anestesia local al principio. Una vez hace efecto, la intervención en sí no duele.
Y si en algún momento notas algo en una zona concreta, se aplica un poco más de anestesia y listo. Después hay molestias, sí, pero llevaderas y se controlan con la medicación.
Es, junto al precio, la pregunta que más me hacen. Y la entiendo perfectamente: vas a pasar varias horas en una camilla mientras te trabajan la cabeza. Así que te lo cuento como es, desde mi experiencia como paciente y desde lo que he visto acompañando a más de 1.600 personas.
Un injerto capilar es una intervención ambulatoria con anestesia local. No te duermen, no hay quirófano de película ni ingreso: estás despierto, puedes hablar, y ese mismo día vuelves al hotel. Mucha gente se imagina algo mucho más duro de lo que es.
Se empieza por la zona donante (la parte de atrás y los laterales de la cabeza), que es de donde se extraen los folículos. Ahí se aplican los pinchazos de anestesia y sí, molestan, son incómodos. No te voy a decir que no.
Cada persona tiene un umbral de dolor distinto: hay quien casi no lo nota y hay quien lo pasa peor. Pero es un momento corto, y en cuanto la anestesia hace efecto, la zona queda dormida.
Con la zona anestesiada se extraen los folículos uno a uno. No notas dolor; como mucho, sensación de presión o de que "están trabajando" ahí atrás.
Después se repite lo mismo en la zona superior, donde se van a implantar los folículos: anestesia local, de nuevo algo de molestia con los pinchazos, y enseguida la zona queda dormida.
Se implantan los folículos. En nuestro caso trabajamos con técnica DHI (te explico por qué en FUE o DHI), y en una primera intervención solemos estar en rangos de 4.600 a 5.000 folículos cuando la alopecia lo necesita y la zona donante lo permite. Es la parte más larga, pero no duele.
Puede pasar que en un punto concreto notes algo. Lo dices, se aplica un poquito más de anestesia en esa zona y ya está. No tienes que aguantar nada: el equipo está pendiente de ti durante toda la intervención (y, en nuestro caso, con intérprete en español a tu lado).
Llevo casi 10 años con esto (los cumplo en febrero) y más de 1.600 pacientes acompañados.
Nadie se ha levantado de la camilla diciendo "no puedo".
Pueden molestar los pinchazos de la anestesia. El resto del procedimiento no duele.
Aquí también te voy a ser honesto: cuando se pasa el efecto de la anestesia hay molestias, pero son llevaderas. Lo más habitual:
Para todo eso tienes la medicación del postoperatorio, que va incluida y lleva analgésico para los primeros días, y las indicaciones día a día en tu recuperación paso a paso.
Lo que no es normal y conviene consultarnos enseguida: un dolor intenso que no baja, pus o mal olor, o fiebre. Para eso me tienes durante todo el proceso.
Lo más incómodo suele concentrarse en los primeros días. A partir de ahí, la sensación va a menos y lo que queda es esperar a que caigan las costras.
En la valoración lo vemos según tu caso y tu trabajo. Si quieres ver qué pasa después, semana a semana y mes a mes, te lo cuento en injerto capilar mes a mes.
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¿Duele hacerse un injerto capilar? Te lo cuento en vídeo
En resumen:
No. Es una intervención ambulatoria con anestesia local: estás despierto todo el tiempo y no necesitas ingreso.
Los pinchazos de la anestesia local, sobre todo al principio en la zona donante. Son incómodos, pero duran poco. Una vez hace efecto, la extracción y la implantación no duelen.
Lo dices y se aplica un poco más de anestesia en esa zona. No tienes que aguantar nada.
Hay molestias los primeros días (sensibilidad, tirantez, algo de hinchazón en la frente), pero son llevaderas y se controlan con la medicación del postoperatorio, que incluye analgésico.
En un trabajo de oficina podrías ir directamente, pero recomendamos unos 5 días para que baje la inflamación de la cara. En un trabajo físico, como norma general, unos 15 días, cuando ya se han caído las costras.
Si tienes un dolor intenso que no baja, pus, mal olor o fiebre. En ese caso, escríbenos enseguida.
Te doy una valoración honesta y gratuita. Si eres buen candidato, te digo qué técnica te conviene y el precio cerrado. Si no lo eres, también te lo digo.